PLANIFICACIÓN
PLANIFICACIÓN
“Un
plan no es nada, pero la planificación lo es todo”. El ex Presidente
de los Estados Unidos, Dwight Eisenhower, tenía muy clara su misión para
gobernar el país más influyente del mundo.
Si
entendemos que planificar “significa diseñar un futuro deseado para la organización,
en concordancia con los cambios que se van produciendo en el entorno, un instrumento
para lograr el mejoramiento continuo”[1]. En la vida, todos en
algún momento hemos sentido la necesidad de organizar nuestras acciones: en el
trabajo, en el hogar, el barrio. Para lograr esta organización debemos definir
los fines que deseamos alcanzar, conocer la disponibilidad de recursos, el
tiempo que nos va a tomar, numerar las alternativas que tenemos que para lograr
nuestro objetivo y por último evaluar si los hemos cumplido.
Para
que nuestra planificación sea efectiva debemos tomar en cuenta algunos
principios básicos:
Hay
que definir un solo plan para función que se deba realizar, sin descuidar que
tienen que estar coordinados e integrados en un solo plan general. La precisión
de estos planes no se hace en base a afirmaciones genéricas, sino con la mayor
de las exactitudes, para que las acciones concretas que van a dirigir lleguen a
su concreción. Dentro de esta precisión, cualquier plan tiene que dejar abierta
la posibilidad de que surjan cambios, como ya lo mencionaban Paredes Santos y
Pérez Coscio en su definición. Debemos estar listos para dar un giro de timón
en el momento indicado sin perder el rumbo de nuestros objetivos.
Como
todo proceso ordenado este tiene sus etapas, que si bien es cierto, varían
entres autores y descripciones, de forma general se aceptan estas:
La
elaboración del plan es la primera etapa de la planificación. Se empieza por
hacer un diagnóstico de la situación para poder establecer los lineamientos a
seguir, los medios y el modelo operativo que usaremos. En esta etapa se
trazaran los objetivos que queramos conseguir con nuestra estrategia.
El
siguiente paso es la preparación del entorno para la ejecución del plan.
Debemos poder lidiar con todos varios factores de tipo político, social, legal,
financiero, institucional, entre otros. Además de proveernos de los recursos
materiales y humanos necesarios para el éxito de nuestro planteamiento.
Una
vez trazado el objetivo y conseguidos los medios es momento de la ejecución del
plan. Todo en lo que hemos trabajado se pone en práctica de acuerdo a las
funciones delegadas. En esta etapa es indispensable el seguimiento y control de
las operaciones recabando resultados parciales y haciendo las correcciones
necesarias.
Al
final de todo nuestro trabajo se deben analizar los resultados para tener claro
si nuestro objetivo se cumplió en su
totalidad. Es importante hacerlo a conciencia porque de esto dependerá el éxito
en futuros emprendimientos.
La argentina Pilar Pozner,
master en Educación por la Universidad Iberoamericana de México, explica que la
gestión escolar es “el conjunto de
acciones, relacionadas entre sí, que emprende el equipo directivo de una Institución
educativa para promover y posibilitar la consecución de la intencionalidad
pedagógica en, con, y para la comunidad educativa”[2]. Para Pozner el objetivo
primordial de la Gestión Escolar es centrar, focalizar y nuclear a la
unidad educativa alrededor de los aprendizajes de los alumnos.
Basándonos en el modelo de planificación
de sistemas educativos de Roger Kaufman, el análisis debe empezar en la
concepción del currículo. Este debe ser un conjunto de oportunidades de estudio
presentadas a una población bien
identificada para el cumplimiento de metas amplias. Debemos también
conocer las características del sistema educativo, partiendo que este es un
“subsistema de la sociedad” como dice Kaufman.
Cuando se habla del papel
del maestro tenemos que estar conscientes de la necesidad de contar con
profesionales especializados en diversas disciplinas y áreas del conocimiento
para que acompañen en el proceso de educación a sus alumnos. Estos alumnos son
en quienes se centra la planificación para entender y conocer sus ambiciones,
habilidades, deficiencias y requerimientos. El punto central de los planes está
encaminado a la consecución de las aspiraciones personales de cada alumno
brindándole una base de conocimientos que cimienten su futura actuación en la
sociedad.
Como ya dijimos antes
todo proceso tiene sus etapas. En el camino para mejorar la calidad educativa
debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:
Es primordial la
identificación de las necesidades de la educación que se desean cubrir y cuáles
son las actividades que nos ayudaran a hacerlo. Esto solo se puede dar con un
dialogo sincero entre maestros, alumnos y autoridades. Una vez identificados
los objetivos educativos es momento de programar las estrategias, es decir,
hacerse las preguntas de ¿Por qué se va a hacer, para qué, cómo se va a hacer,
con qué recursos y quién lo va a llevar a cabo? Todas estas preguntas serán
respondidas en el momento de ejecutar nuestro plan de trabajo. Finalmente el
momento de la evaluación es la hora de conocer los resultados y aprender la
lección. Sistematizar experiencias permitirá conocer el nivel de resultado que
hemos obtenido, si se han logrado los objetivos será interesante también
conocer las posturas de los participantes para conocer que se puede mejorar en
futuras experiencias.
[1]
PAREDES SANTOS, Alfredo. PÉREZ COSCIO, Luis. Planificación estratégica de organizaciones
no gubernamentales. FICONG. Buenos Aires, 1994.
[2]
POZNER, Pilar. Organizaciones educativas al servicio de la
sociedad. Ponencia en el X CONGRESO INTERUNIVERSITARIO DE ORGANIZACIÓN DE
INSTITUCIONES EDUCATIVAS. Barcelona, 2008.

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio