Desarrollo Sostenible
Desarrollo Sostenible
Definición[1]
El desarrollo
sostenible, según la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y
el Desarrollo, es denominado como
el desarrollo que satisface las
necesidades presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras
para satisfacer sus propias necesidades. En este sentido, se considera que el desarrollo
sostenible alberga la promesa de un futuro mejor para
todos.
Lo dicho anteriormente, puede llevar a redefinir el término desarrollo
y darle su verdadera dimensión: no es sólo económico, implica transformaciones
en la sociedad privilegiando el respeto a la realidad y a las posibilidades del
otro, a su capacidad de crecer como persona o trabajador, a saber cuál es
nuestro papel en la sociedad y cumplirlo; y a respetar mi ambiente y el de los
demás.
Introducción
Vivimos
en una época globalizada, con de enormes
transformaciones tanto demográficas,
tecnológicas, ambientales y económicas,
es así, como en un intento por asegurar que los cambios que afectan a la
humanidad sean positivos, la comunidad mundial ha iniciado el proceso de
redefinición del paso al crecimiento que tome en cuenta todos estos aspectos, es lo que se conoce como desarrollo
sostenible.
Pues, la grave situación de pobreza, violencia,
inequidad que se vive a nivel mundial,
además del debilitamiento de los recursos naturales, hídricos y energéticos, debido
a la sobre-explotación de los mismos , han puesto en riesgo la viabilidad del planeta y nos enfrentan a un mundo marcado por una creciente injusticia
social.
Se
considera que el motor de arranque para lograr sostenibilidad es la equidad con sentido intergeneracional
respecto a la asignación de recursos e igualdad de oportunidades. Dentro de esta igualdad es necesario ubicar el acceso al conocimiento científico y
ambiental como base de la formación ciudadana, que faculte a toda la sociedad
en general, tener su
propio juicio de valor y tomar decisiones responsables para comprometerse con la construcción de un
futuro sostenible.
Desarrollo
El Desarrollo sostenible procura integrar y asociar las dimensiones
económica y social con la dimensión ecológica,
surge, como resultado de la conciencia de los crecientes problemas
ambientales y de los límites impuestos por la naturaleza a la explotación y
crecimiento económico descontrolado.
Esta preocupación por el medio ambiente se agrega a un debate mucho más
antiguo y siempre actual referente a la forma excluyente y concentrada, social
y espacialmente, de la acumulación del capital a nivel mundial (Cardozo y
Faletto 1975).
El problema radica en la ausencia de
solidaridad entre generaciones, permitiendo que
la expansión del consumismo originada por el crecimiento económico ya no
pueda ser controlada; tomemos en cuenta que la producción y consumo se basa fundamentalmente
en la explotación de recursos naturales, entonces, consecuentemente la
búsqueda de abundancia en el presente
podría significar la escasez para
las generaciones futuras, hay que
considerar que no es suficiente que no es suficiente
abastecer las necesidades presentes. Es preciso que se garantice a las futuras
generaciones las mismas posibilidades de
disfrutar del desarrollo.
En este sentido, el papel de un Estado
regulador y planificador es importante, de manera que se puedan implementar
políticas con retornos a largo plazo en
función de mecanismos democráticos,
justos, equitativos y consolidación de capital social. Este último
es un factor indispensable para el desarrollo sostenible ya que es necesario que toda la población tenga cubiertas sus necesidades básicas y les
sean proporcionadas oportunidades de acceso a salud y educación, para concretar sus aspiraciones de una mejor
calidad vida.
Según
informes de la UNESCO[2],
invertir en el sector de la educación en todos sus niveles, es fundamental
para alcanzar el desarrollo sostenible,
pues, la generación de
conocimientos promueve la capacidad civil para tomar decisiones como
comunidad hacia un futuro mejor, la tolerancia social, el respeto y deberán adquirirse para que con conciencia y
compromiso los recursos naturales sean
utilizados adecuadamente y se minimice
la actividad depredadora de los mismos.
Además, una cultura de gestión pública y empresarial
comprometida y responsable en sus procesos de innovación dentro de la actividad industrial, permitirá minimizar los impactos adversos sobre la
calidad del aire, del agua y de otros elementos naturales, con el fin de mantener la integridad global del ecosistema,
mediante el empleo en la Industria de tecnologías limpias, más verdes menos
contaminantes y más comprometidas con el bienestar humano
Conclusión
El desarrollo sostenible es un enfoque complejo, que abarca
tres dimensiones fundamentales: social-económica y ambiental, el mismo que en la actualidad se ha convertido en una necesidad
para la supervivencia para nuestras futuras generaciones debido a la falta de
conciencia en la actividad productiva y de consumo de la sociedad actual.
La intervención política es
indispensable, de modo que atienda las necesidades básicas insatisfechas de la
sociedad, con especial atención en el sector de la educación, ya que la
generación de conocimiento es el camino
directo al desarrollo sostenible.
Es necesario generar un consenso
público-empresarial que permita reducir externalidades negativas en los
procesos de producción mediante uso de
tecnologías limpias.
Referencias Bibliográficas
(NU. CEPAL & Reunión
Consultiva Regional sobre Desarrollo Sostenible enAmérica Latina y el Caribe
(19-21 enero 2000 : Santiago), 2001)(García Garrido, 2013)
(NU.
CEPAL, NU. CEPAL. División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos,
Países Bajos. Gobierno, & Proyecto Evaluación de la Sostenibilidad en
América Latinay el Caribe (Fase I) NET/00/063, 2003)
UNESCO,
Educación para el Desarrollo Sostenible. Recuperado de http://www.unesco.
org/new/es/education/themes/leading-the-international-agenda/education-for-sustainable-development/poverty-reduction/

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