domingo, 30 de marzo de 2014

La importancia de promover el razonamiento y el pensamiento crítico en la educación superior.



La importancia de promover el razonamiento y el pensamiento crítico en la educación superior.


En la actualidad casi todo esta hecho, inventado o investigado, pero no solo por eso, el estudiante deberá estar en un aula de clase esperando que el catedrático le de todo, al contrario, son ellos los que deben de experimentar investigando, creando o analizando para que sean seres racionales y creativos ya que el mercado laboral eso es lo que demanda y lo que la sociedad y el mundo de hoy en día nos exige.

Desde hace poco más de dos décadas, filósofos y pedagogos vienen enfatizando sobre la necesidad y la importancia de enseñar a los estudiantes de cualquier nivel a pensar de manera crítica, pues sólo así podrán dar respuestas más asertivas a los problemas reales del mundo moderno. El desarrollo del contenido, muestra que tan importante es que los estudiantes manejen conocimientos en la parte critica y racional, y no solo ellos si no que también los educadores, y que estos tengan la capacidad de transmitir dicho conocimiento, tomando en cuenta puntos relevantes como pensamiento critico, reflexivo y el razonamiento.

Tanto el razonamiento como el pensamiento crítico, son esenciales para desarrollar la comprensión en los alumnos.
Si nos preguntamos el ¿Porque la falta de pensamiento critico reflexivo en los estudiantes a nivel universitario? Seguramente tendríamos un sin fin de respuestas, pero lo que realmente nos interesa, es saber como trasmitir o efectuar dichas comprensiones a los estudiantes.
Para ello es importante traer como asunto el razonamiento en los estudiantes de educación superior.

Desde la perspectiva educativa donde lo importante ya no debe ser la simple adquisición del conocimiento sino la formación integral de la persona. De todas las definiciones que pueden encontrarse, quizá la más completa sea la de Peter A. Facione y sus colaboradores, la cual dice:“Entendemos por pensamiento crítico, un pensamiento propositivo, capaz de autorregularse al emitir juicios, lo que implica desarrollar habilidades de interpretación, análisis, evaluación e inferencia… El pensador crítico ideal es una persona habitualmente inquisitiva; bien informada, que confía en la razón; de mente abierta; flexible; justa cuando se trata de evaluar; honesta cuando confronta sus intereses personales; prudente al emitir juicios; dispuesta a reconsiderar y si es necesario a retractarse; clara respecto a los problemas o las situaciones que requieren la emisión de un juicio; ordenada cuando se enfrenta a situaciones complejas; diligente en la búsqueda de información relevante; razonable en la selección de criterios; enfocada en preguntar, indagar, investigar; persistente en la búsqueda de resultados tan precisos como las circunstancias y el problema o la situación lo permitan”.

sábado, 29 de marzo de 2014

PLANIFICACIÓN




PLANIFICACIÓN

“Un plan no es nada, pero la planificación lo es todo”. El ex Presidente de los Estados Unidos, Dwight Eisenhower, tenía muy clara su misión para gobernar el país más influyente del mundo.
Si entendemos que planificar “significa diseñar un futuro deseado para la organización, en concordancia con los cambios que se van produciendo en el entorno, un instrumento para lograr el mejoramiento continuo”[1]. En la vida, todos en algún momento hemos sentido la necesidad de organizar nuestras acciones: en el trabajo, en el hogar, el barrio. Para lograr esta organización debemos definir los fines que deseamos alcanzar, conocer la disponibilidad de recursos, el tiempo que nos va a tomar, numerar las alternativas que tenemos que para lograr nuestro objetivo y por último evaluar si los hemos cumplido.
Para que nuestra planificación sea efectiva debemos tomar en cuenta algunos principios básicos:
Hay que definir un solo plan para función que se deba realizar, sin descuidar que tienen que estar coordinados e integrados en un solo plan general. La precisión de estos planes no se hace en base a afirmaciones genéricas, sino con la mayor de las exactitudes, para que las acciones concretas que van a dirigir lleguen a su concreción. Dentro de esta precisión, cualquier plan tiene que dejar abierta la posibilidad de que surjan cambios, como ya lo mencionaban Paredes Santos y Pérez Coscio en su definición. Debemos estar listos para dar un giro de timón en el momento indicado sin perder el rumbo de nuestros objetivos.
Como todo proceso ordenado este tiene sus etapas, que si bien es cierto, varían entres autores y descripciones, de forma general se aceptan estas:
La elaboración del plan es la primera etapa de la planificación. Se empieza por hacer un diagnóstico de la situación para poder establecer los lineamientos a seguir, los medios y el modelo operativo que usaremos. En esta etapa se trazaran los objetivos que queramos conseguir con nuestra estrategia.
El siguiente paso es la preparación del entorno para la ejecución del plan. Debemos poder lidiar con todos varios factores de tipo político, social, legal, financiero, institucional, entre otros. Además de proveernos de los recursos materiales y humanos necesarios para el éxito de nuestro planteamiento.
Una vez trazado el objetivo y conseguidos los medios es momento de la ejecución del plan. Todo en lo que hemos trabajado se pone en práctica de acuerdo a las funciones delegadas. En esta etapa es indispensable el seguimiento y control de las operaciones recabando resultados parciales y haciendo las correcciones necesarias.
Al final de todo nuestro trabajo se deben analizar los resultados para tener claro si  nuestro objetivo se cumplió en su totalidad. Es importante hacerlo a conciencia porque de esto dependerá el éxito en futuros emprendimientos.
La argentina Pilar Pozner, master en Educación por la Universidad Iberoamericana de México, explica que la gestión escolar es  “el conjunto de acciones, relacionadas entre sí, que emprende el equipo directivo de una Institución educativa para promover y posibilitar la consecución de la intencionalidad pedagógica en, con, y para la comunidad educativa”[2]. Para Pozner el objetivo primordial  de la Gestión Escolar es centrar, focalizar y nuclear a la unidad educativa alrededor de los aprendizajes de los alumnos.

Basándonos en el modelo de planificación de sistemas educativos de Roger Kaufman, el análisis debe empezar en la concepción del currículo. Este debe ser un conjunto de oportunidades de estudio presentadas  a una población bien identificada para el cumplimiento de metas amplias. Debemos también conocer las características del sistema educativo, partiendo que este es un “subsistema de la sociedad” como dice Kaufman.

Cuando se habla del papel del maestro tenemos que estar conscientes de la necesidad de contar con profesionales especializados en diversas disciplinas y áreas del conocimiento para que acompañen en el proceso de educación a sus alumnos. Estos alumnos son en quienes se centra la planificación para entender y conocer sus ambiciones, habilidades, deficiencias y requerimientos. El punto central de los planes está encaminado a la consecución de las aspiraciones personales de cada alumno brindándole una base de conocimientos que cimienten su futura actuación en la sociedad.
Como ya dijimos antes todo proceso tiene sus etapas. En el camino para mejorar la calidad educativa debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:

Es primordial la identificación de las necesidades de la educación que se desean cubrir y cuáles son las actividades que nos ayudaran a hacerlo. Esto solo se puede dar con un dialogo sincero entre maestros, alumnos y autoridades. Una vez identificados los objetivos educativos es momento de programar las estrategias, es decir, hacerse las preguntas de ¿Por qué se va a hacer, para qué, cómo se va a hacer, con qué recursos y quién lo va a llevar a cabo? Todas estas preguntas serán respondidas en el momento de ejecutar nuestro plan de trabajo. Finalmente el momento de la evaluación es la hora de conocer los resultados y aprender la lección. Sistematizar experiencias permitirá conocer el nivel de resultado que hemos obtenido, si se han logrado los objetivos será interesante también conocer las posturas de los participantes para conocer que se puede mejorar en futuras experiencias.


[1] PAREDES SANTOS, Alfredo. PÉREZ COSCIO, Luis. Planificación estratégica de organizaciones no gubernamentales. FICONG. Buenos Aires, 1994.
[2] POZNER, Pilar. Organizaciones educativas al servicio de la sociedad. Ponencia en el X CONGRESO INTERUNIVERSITARIO DE ORGANIZACIÓN DE INSTITUCIONES EDUCATIVAS. Barcelona, 2008.

La Educación en el Ecuador



 

La Educación en el Ecuador

Definición


La Educación etimológicamente viene del latín educare , que significa guiar, conducir, formar e instruir, por lo tanto, educación es la acción y efecto de estudiar, es la crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y los jóvenes, mediante la instrucción por medio de la acción docente[1].
En el ámbito académico la educación puede definirse como el proceso multidireccional mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar. Este proceso de vinculación y concienciación cultural, moral y conductual, permite que nuevas generaciones asimilen y aprendan los conocimientos, normas de conducta, modos de ser y formas de ver el mundo de generaciones anteriores, creando además otros nuevos[2].

Introducción


Frente a los cuantiosos retos del porvenir, la educación representa  un instrumento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales del desarrollo en un ambiente de  paz,  libertad y justicia social.
 En este sentido,  se considera que la educación juega un papel central en la reducción de la pobreza y en el mejoramiento de la distribución del ingreso, puesto que permite la generación de nuevas tecnologías y sistemas de producción, aprovechamiento de recursos mediante  la creación de empresas con más rentabilidad y competitividad,  e incremento de fuentes de empleo.
Es así como dentro de la economía moderna, el  acceso a la  educación se considera un derecho universal, ocupando los primeros lugares sobre las prioridades de manejo que el gobierno debe mantener dentro de su administración, ya que la inversión en educación, se traduce posteriormente, en impactos económicos de alto beneficio como se mencionó anteriormente.

De igual manera, el Estado ecuatoriano,  debe buscar  mejorar el sistema educativo actual, con la finalidad de alcanzar la calidad de alumnos, futuros profesionales; maestros, forjadores de cultura y consecuentemente poder alcanzar el desarrollo económico y social de nuestro país.

Desarrollo


La situación del sector educativo  en el Ecuador a lo largo de la historia ha sido  trágica, caracterizada, por la persistencia de un bajo nivel de escolaridad, tasas de repetición y deserción escolar elevada.  El porcentaje de la población analfabeta desde 15 años de edad en el año 2001 representa el  9%, inferior a los registrados en 1982 (16.5%) y 1990 (11.7%), éste índice de analfabetismo de Ecuador es similar a la media latinoamericana.
El esfuerzo para disminuir esta cifra en los años posteriores ha sido arduo, especialmente en el gobierno en curso, el mismo que impulso el Plan Decenal de Educación , en concordancia con la Constitución 2008, donde  se modificó la estructura presupuestaria, estableciendo  que la inversión pública se dirigirá a cumplir los objetivos  expuestos en el Plan Nacional de Desarrollo  , y  presta especial atención a mejorar las condiciones de vida de la población, donde  legalmente está estipulados un gasto mínimo  en educación del 6% del PIB, garantizando así la educación universal, gratuita y de libre acceso  hasta el nivel superior.
Es así como los resultados de tal disposición se ven reflejados a nivel nacional, pues  según datos del INEC (2013), la Tasa neta de matrícula en Educación Básica pasó de 92,8% en el año 2011 a 94,3% en el  2013, lo que representa un crecimiento de 1,5%. En lo referente a la tasa neta de matrícula en educación media o bachillerato, este indicador presenta un avance de 4,6% durante este mismo período, pasando de 57,4%.

Respecto a la tasa de matriculación  en educación superior, para junio de 2013, este indicador tenía un valor de 27,5%, respecto al año 2011 que presentó una tasa de 28,3 (INEC,2013), es decir que  la tasa  ha disminuido;  estos resultados podrían ser un llamado de atención para las autoridades respecto a las falencias de las políticas implementadas ya que  se puede evidenciar que  esta tasa de matrícula en educación superior  difiere con la tasa de matrícula de  Educación Básica en 66%, lo que es una brecha abismal.

Dicha problemática refleja, que en el país todavía prevalecen los  problemas de pobreza, desigualdad y un acceso inequitativo a servicios básicos, retrasando  el desarrollo esperado, lo que es de esperarse si en promedio nacional, la población de 24 años de edad llega únicamente al décimo año de Educación Básica, nivel de instrucción insuficiente para contribuir con ciencia e innovación y mejorar las condiciones de vida de la población.

En consecuencia, las políticas establecidas por el Estado ecuatoriano  podrán contribuir al desarrollo  del país siempre y cuando, los programas  y proyectos educativos se encuentren organizados y planificados  correctamente, de modo que existan garantías de un retorno social a futuro, en donde la sociedad aproveche su  potencial mediante el conocimiento y la  innovación, contribuyendo al cambio de la matriz productiva, dejando de lado nuestro  modelo económico primario exportador, es decir, reducir la dependencia excesiva de la explotación de los recursos naturales, como es el caso del petróleo y en su lugar generar producción con mayor valor agregado que permita activar un mercado laboral sostenible con empleados formales y con un salario digno. Es  así como la sociedad será capaz de satisfacer sus diferentes necesidades  y llegar a un adecuado nivel de bienestar que refleje un verdadero desarrollo.

Conclusión


La educación tiene impacto directo en el desarrollo de un país, ya que contribuye a la producción de conocimientos y habilidades que permiten combatir la pobreza e inequidad mediante la  innovación e implementación de valor agregado.
Se puede concluir que el Estado  ecuatoriano ha tenido mayor intervención en  el sistema educativo en los últimos años, sin embargo aún falta un largo camino por recorrer para lograr un impacto positivo en la sociedad.
Es importante que se ponga atención  a la tasa de matriculación en educación superior, ya que esta  es muy baja respecto a los niveles de instrucción superior en  el país, reflejando que existen falencias en las políticas implementadas hacia este sector.

Bibliografía


Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (s.f.) Plan Nacional para el Buen Vivir 2009-2013: Constuyendo un Estado Plurinacional e Intercultural. Quito, Ecuandor:  Autor
Serrano, Alfredo (2013); Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo: Análisis de condiciones de vida, el mercado laboral y los medios de  producción e inversión pública. Recuperado de http://www.planificacion.gob.ec/wp-content/upload s/downloads/2013/08/Análisis-de-condiciones-de-vida-el-mercado-laboral-y-los-medios-de-producción-e-inversión-pública-Cuaderno-de-trabajo-N.-3-SENPLADES1.pdf
Suntaxi,Andrea (2011) Análisis de la inversión pública social en el Ecuador, 2007-2010 (Disertación de Economía, PUCE). Recuperado de http://ftp.puce.edu.ec/handle/22000/2947 ?mode=full
UNESCO, Educación para el Desarrollo Sostenible. Recuperado de  http://www.unesco. org/new/es/education/themes/leading-the-international-agenda/education-for-sustainable-development/poverty-reduction/


[1]Cfr.  Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, Editorial Espasa Calpe S. A., Madrid, 1998.
[2] Cfr. DELORS, et al, La Educación encierra un tesoro- Informe a la UNESCO de la CIE, UNESCO, p.9.

Desarrollo Sostenible



 

Desarrollo Sostenible

Definición[1]


El desarrollo sostenible,  según  la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, es denominado  como el  desarrollo que satisface las necesidades presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus pro­pias necesidades. En este sentido,  se considera que el desarrollo sostenible   alberga la promesa de un futuro mejor para todos.
Lo dicho anteriormente,  puede llevar a redefinir el término desarrollo y darle su verdadera dimensión: no es sólo económico, implica transformaciones en la sociedad privilegiando el respeto a la realidad y a las posibilidades del otro, a su capacidad de crecer como persona o trabajador, a saber cuál es nuestro papel en la sociedad y cumplirlo; y a respetar mi ambiente y el de los demás.

Introducción


Vivimos en una época globalizada, con  de enormes transformaciones tanto  demográficas, tecnológicas, ambientales  y económicas, es así, como en un intento por asegurar que los cambios que afectan a la humanidad sean positivos, la comunidad mundial ha iniciado el proceso de redefinición del paso al crecimiento que tome en cuenta todos estos  aspectos, es lo que se conoce como desarrollo sostenible.
Pues,  la grave situación de pobreza, violencia, inequidad  que se vive a nivel mundial, además  del debilitamiento  de los  recursos naturales, hídricos y energéticos,  debido  a la sobre-explotación de los mismos , han puesto en riesgo la  viabilidad del planeta y nos enfrentan a un  mundo marcado por una creciente injusticia social.
Se considera que el motor de arranque para lograr sostenibilidad es la equidad con sentido intergeneracional respecto a la asignación de recursos e igualdad de oportunidades. Dentro de esta igualdad es necesario  ubicar el acceso al conocimiento científico y ambiental como base de la formación ciudadana, que faculte a toda la sociedad en  general,  tener su  propio juicio de valor y tomar decisiones  responsables  para comprometerse con la construcción de un futuro sostenible.

Desarrollo


El Desarrollo sostenible  procura integrar y asociar las dimensiones económica y social con la dimensión ecológica,  surge, como resultado de la conciencia de los crecientes problemas ambientales y de los límites impuestos por la naturaleza a la explotación y crecimiento económico descontrolado.  Esta preocupación por el medio ambiente se agrega a un debate mucho más antiguo y siempre actual referente a la forma excluyente y concentrada, social y espacialmente, de la acumulación del capital a nivel mundial (Cardozo y Faletto 1975).
El problema radica en la ausencia de solidaridad entre generaciones, permitiendo que  la expansión del consumismo originada por el crecimiento económico ya no pueda ser controlada; tomemos en cuenta que la producción y consumo se basa fundamentalmente en la explotación de recursos naturales, entonces,  consecuentemente  la  búsqueda de abundancia en el presente  podría  significar la escasez para las generaciones futuras,  hay que considerar   que no es suficiente que no es suficiente abastecer las necesidades presentes. Es preciso que se garantice a las futuras generaciones las  mismas posibilidades de disfrutar del desarrollo.
En este sentido, el papel de un Estado regulador y planificador es importante, de manera que se puedan implementar políticas con retornos a largo plazo  en función de  mecanismos democráticos, justos,  equitativos y  consolidación de capital social. Este último es un factor indispensable para el desarrollo sostenible  ya que es necesario que toda la población  tenga cubiertas sus necesidades básicas y les sean proporcionadas oportunidades de acceso  a salud y educación,  para concretar sus aspiraciones de una mejor calidad vida.
Según informes de la UNESCO[2], invertir en el sector de la  educación en todos sus niveles, es fundamental para alcanzar el desarrollo sostenible,   pues, la  generación de conocimientos  promueve  la capacidad civil para tomar decisiones como comunidad hacia un futuro mejor, la tolerancia social, el respeto y  deberán adquirirse para que con conciencia y compromiso  los recursos naturales sean utilizados  adecuadamente y se minimice la actividad  depredadora de los mismos.
Además,    una cultura de gestión pública y empresarial comprometida y responsable en sus procesos de innovación dentro de la actividad industrial,  permitirá  minimizar los impactos adversos sobre la calidad del aire, del agua y de otros elementos naturales, con el fin de  mantener la integridad global del ecosistema, mediante el empleo en la Industria de tecnologías limpias, más verdes menos contaminantes y más comprometidas con el bienestar humano

Conclusión


El desarrollo  sostenible es un enfoque complejo, que abarca tres dimensiones fundamentales: social-económica  y ambiental, el mismo que en la  actualidad se ha convertido en una necesidad para la supervivencia para nuestras futuras generaciones debido a la falta de conciencia en la actividad productiva y de consumo de la sociedad actual. 
La intervención política es indispensable, de modo que atienda las necesidades básicas insatisfechas de la sociedad, con especial atención en el sector de la educación, ya que la generación de  conocimiento es  el camino    directo al desarrollo sostenible.
Es necesario generar un consenso público-empresarial que permita reducir externalidades negativas en los procesos de producción mediante  uso de tecnologías limpias.

Referencias Bibliográficas


(NU. CEPAL & Reunión Consultiva Regional sobre Desarrollo Sostenible enAmérica Latina y el Caribe (19-21 enero 2000 : Santiago), 2001)(García Garrido, 2013)

(NU. CEPAL, NU. CEPAL. División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos, Países Bajos. Gobierno, & Proyecto Evaluación de la Sostenibilidad en América Latinay el Caribe (Fase I) NET/00/063, 2003)
UNESCO, Educación para el Desarrollo Sostenible. Recuperado de  http://www.unesco. org/new/es/education/themes/leading-the-international-agenda/education-for-sustainable-development/poverty-reduction/


[1] Organización Meteorológica Mundial (2012). Desarrollo Sostenible: perspectiva.
[2] Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura